Este es el fallo número uno. Durante años se mencionó que la tabla debía llegarte "entre la barbilla y la nariz". Más allá de que es una referencia visual rápida, la tabla no sabe cuánto mides, pero sí sabe cuánto pesas.Cada tabla está diseñada con una flexibilidad (flex) concreta que tiene una reacción a la presión que ejerces sobre